Hace poco días falleció Florentina Gomez Miranda, una maestra por vocación-como le gustaba decir-abogada y propulsora acérrima de las leyes de defensa de los derechos de la mujer en su condición de militante del radicalismo, de abogada defensora en situaciones complicadas y de legisladora nacional, desde cuya banca aportó propuestas que beneficiaron a la sociedad en su conjunto. Tenía 99 lúcidos años, que vivió con la pasión que puso siempre en la participación politica, el compromiso cívico y la militancia partidaria desde una coherencia de vida admirable. Con la capacidad discursiva que la caracterizaba, planteaba sus proyectos en la Camara de Diputados mientras hacía docencia, muchas veces con una buena dosis de humor.
Aparecen entonces, como una suerte de calendario retrospectivo, los años vividos en Democracia-por no ir tan lejos-cuando el correligionario y amigo de la ilustre dama, Raúl Alfonsín hizo su campaña para Presidente al borde de la etapa más nefasta de la historia argentina mientras recitaba el Preámbulo de la Constitución Nacional. Y cuando hubo que acordar para sostener el pais en tiempos carapintadas, el por entonces lider del justicialismo Antonio Cafiero no dudo en acompañar a Alfonsin en el balcon de la Casa Rosada; a la vez que la CGT planteaba paros sucesivos al gobierno por razones gremiales.
La etapa neoliberal del menemismo permitió ciertos desbordes, pero el dos por uno calmaba los nervios y parecia que se vivia en el Paraíso. Cinco presidentes y dos muertos y varios heridos en diez días y la debacle del 2001 convencieron de que había que parar con el despilfarro. Elecciones y un gobernador ignoto asumió la Presidencia. Nestor Kircher primero, Cristina Fernandez de Kirchner después.
Todos esos actores de la polìtica nacional recibieron en aquella epoca no tan lejana el peor de los oprobios: el pueblo les pedia”que se vayan todos”.Habia un caldo de cultivo apto para desalentar al que militara en politica y de pronto cierto aire popular, oratoria y un proyecto que sumó a propios y extraños devolvió las ganas de participar, de comprometerse y de militar y convenció a los jóvenes, que ahora parecen ocupar todos los espacios.
Son tiempos preelectorales los que se transitan, que prevalecen por sobre cualquier contingencia y todo el progresismo que se intentó afianzar, se traduce en un clima de crispación que enemistó amigos, que enfrenta a miembros del mismo partido, que desnuda que la vieja política esta intacta; basta ver quienes van de candidatos(la mayoria puesta a dedo y con el “consenso”habitual del acuerdo de cúpula) y quienes dicen los discursos para comprobar que no se fue nadie, que se quedaron todos.
Ademas el gran cambio en la ley electoral que quiso imitar a los grandes países donde en las internas abiertas los votantes eligen a su candidato;en la Argentina se corresponde a unas internas donde los candidatos ya estan elegidos y resultan una especie de ensayo para las generales de octubre; con todas las especulaciones de todo tipo y lenguaje posibles.
En La Pampa es penoso el estado del Partido Justicialista. Tantas discrepancias, tantas diferencias internas no resueltas, convocan a conformar lineas y colectoras a pura coyuntura sin que medie doctrina ni legado; ni fuerza opositora capaz de aprovechar la circunstancia porque estan en las mismas condiciones en lo interno, y el bipartidismo anuló la capacidad de maniobra de los partidos mas chicos, por lo que de a poco desaparecen las verdaderas minorías.
Que el presidente del Partido Justicialista y varias veces gobernador y legislador nacional Rubén Marín, deba reconocer que"la presidenta me llamó aquél sábado que cerraban las listas y las primeras palabras que me dijo fue:a mi me mintieron. La lista que yo di no es la que van a poner. Si no se soluciona no llevan mi nombre en la boleta. Voy con cualquier otra fuerza. Y sino voy con la colectora de Tierno”,dejó mas desorientados a los propios peronistas que al resto de los ciudadanos. Segun Marin ”el debate por la postulación de la candidata a diputada nacional por el humanismo María Luz Alonso se da porque hay quienes no se atreven a cuestionar la fórmula presidencial.
A partir de esas palabras se puede escuchar cualquier cosa. Afloran odios y (viejos) resentimientos. Los personalismos en todos los sectores y la pobreza de lenguaje no permiten reconocer a esa ”clase” dirigente que deberá representar a cada pueblo. Se legitimizan errores historicos que no se atreven a denostar ni los que vivieron aquella realidad. Pero sobre todo se desnaturaliza la autoridad que emana del pueblo.
Entre tantas discusiones, entre tantas críticas, en el orden local se perdió la perspectiva y los diálogos o arengas discursivas o en los medios, son fiel reflejo de un contexto nacional que en algunos puntos resulta ajeno; porque no alcanza conversar con directivos de instituciones para conocer el lugar en que se vive,si no se hace eso como ejercicio cotidiano y se comparte.
Con cierta voracidad integrantes de las tres listas se afanan(en el sentido literal del termino y no del lunfardo)en atraer el voto de los primerizos. Algunos con mejor suerte que otros. Pero(casi)todos se olvidaron de algo primordial. Nadie habla de propuestas. Y cuando haya que gobernar tambien llegaran los reclamos.
El problema es que los datos y sobre todo las críticas que “dan letra” a esos reclamos, salen de un mismo ámbito, el municipio. Como (se reitera por si alguien no lo advirtió)son tiempos electorales, nadie ”le pone el cascabel al gato” y los temas que circulan se basan en rumores y no en certezas.