El visitante tenía como expectativa sumar pensando en un lugar en el Provincial.
Estas distintas posturas aseguraban en la previa un discutido trámite, con un arranque mas armonioso de Ferro, con inteligencia táctica, que lo apretó al "Albo", lo presionó quitándole participación a los volantes.
Lobato con un superlativo despliegue era dueño del medio-campo, asociado con un enorme y desgastante trabajo de Villegas, sumado al adelantamiento de Lucero, para tapar el intento por derecha de Muñóz. Eizaga se sumaba con un ida y vuelta permanente para parar la proyección ofensiva de Bobiessi, Altamirano.
Ferro era mas, lucía mas voluminoso en su despliegue, pero era errático y fracasaba a la hora de concretar.
16 minutos, enorme jugada de Bobiessi, sombrero a Gridín, centro al corazón del área, fracasa para empujar "Maxi" Altamirano, era para gritarlo, pero no fue. Cuánto le costaba al visitante conseguir el balón.
Ferro iba con mas soldados a la lucha por el triunfo.
Racing se atrincheraba y tiraba esporádicas contras. Pero el fútbol no se nutre de merecimientos, sino de concreciones, de realidades.
El "Verde" llegaba por momentos, inclinaba el terreno hacia Orihuen con su fútbol.
Pero no podía romper el cero. Todo esto duró por espacio de 25 minutos.
Ya Ponce de León comenzó a terciar y ganar en zona de generación de fútbol.
Eizaga ya no se desdoblaba en su tarea, colaboraba con Morone y Muñóz, que despegaban y hacía del medio una zona de tránsito rápido. El local comenzó a perder el control de las marcas y a los 32 minutos, una contra terrible de Racing, trepa por borde derecho Morone, deja gente mal parada en el camino, perfecto centro para la aparición de Muñóoz y éste con eficacia y contundencia abre con su gol el camino de la victoria.
Había llegado muy poco la visita, pero cuando lo hizo demostró jerarquía para definir.
Con esto iba borrando de a poco el "merecimiento" del juego del local, que careció totalmente de efectividad.
Cierra el primer acto y Racing sin haber tenido mayor preponderancia en su juego, la tuvo en zona de gatillo y eso era lo valioso.
En la continuidad Ferro se descompensó, perdió la línea. Un juvenil elenco que no soportó la presión del resultado adverso, ahora todo era apuro.
La visita seguía con su armado táctico y justificado por cierto.
Dejaba venir al local, se abroquelaba bien, respondía con enorme criterio ofensivo para partir con pelotazos aprovechando las subidas de Muñóz, Morone, Eizaga (luego cambiado). El "Albo" era mas potente y a los 39 minutos, grosero error defensivo local, jugado totalmente al ataque, aprovecha Muñóz esa des-inteligencia y con total autoridad marca el segundo gol de la tarde, y abre el camino de la esperanza para Racing e iba marcando la resignación de Ferro.
A los 44 minutos, otra réplica de la visita, centro por derecha, recibe Furch, la baja con el pecho y sin dejarla tocar el piso, mete un zurdazo terrible para marcar el tercer gol de éste encuentro, donde ganó el que tuvo mas precisión a la hora de definir.
Racing tuvo esa contundencia y se llevó un enorme triunfo del Cincuentenario.
El árbitro, bien.