Por Luis González - Algo sumamente positivo ha pasado estos dos últimos fines de semana en Realicó, que afortunadamente no ha pasado desapercibido para muchas personas y espero tampoco para muchos medios de prensa. Porque es destacable. Ferro y Sportivo, Sportivo y Ferro (para evitar susceptibilidades) reunieron a sus jugadores mas pequeños, el futuro de las instituciones, en una cancha de básquet.
Nuevamente ese deporte que tantas jornadas de pasión logró en otros momentos de sus historias y de la historia de Realicó, volvió a reeditar un clásico que tuvo un condimento mas importante que el del triunfo y la derrota: el de la Amistad.
El de la frescura de los mas chiquitos, con sus ocurrencias y sus piruetas lejanas por supuesto a la ortodoxia de esta actividad, pero cercanos a lo esencial, a los sentimientos mas puros.
Pero además de esa nueva unión en una cancha, en este caso el Gimnasio del club Sportivo Realicó donde un fin de semana jugaron solo los dos clubes realiquenses y al próximo se unieron junto a otros clubes de la provincia, en el mismo gimnasio, además algo sumamente destacable, es que estos encuentros marcaron el reinicio de esta actividad deportiva nuevamente en Ferro de Realicó. Muchos chiquitos volvieron a correr con la camiseta verde y blanca. Y como podemos imaginar, para aquellos seguidores de este deporte, pero hinchas de este club, debe haber sido un momento de emoción.
El básquet había desaparecido de Ferro desgraciadamente por muchos años. Reapareció y lo celebramos.
Pero además celebramos esa unión que logra el deporte en los mas chiquitos, alejada de tanteadores y de desubicadas efusividades que tenemos los mayores.
Por muchos mas Ferro-Sportivo, Sportivo-Ferro en todos los deportes. Porque de esta manera tendremos mas chicos alejados de otras cuestiones nocivas y desgraciadamente al alcance de la mano.
Pero además, porque sé por experiencia, que el Básquet es Amistad, que el Deporte es Amistad.