Fueron cinco años de ligazón, una etapa marcada por momentos que están sellados en la historia rica de Ferro de Alvear. El triplete en el ámbito de la Liga Pampeana, la edición 2008 del Provincial y en la misma temporada, la vuelta pegada con los juveniles de la Sub-18. Eso no se borra.
Sensaciones que sacudieron el cuerpo en cada hincha del verde. Pero en el fútbol los resultados mandan, una verdad de perogrullo, como también lo es que el primer fusible que salta es el técnico. Nada de eso desconoce Edgardo Leguizamón, quien hoy fue anoticiado de su desvinculación como entrenador ferrocarrilero. El presente terminó decidiendo su suerte.
“Yo estaba dispuesto a revertir este momento, se venía el clásico, me considero un profesional en mi laburo y es por eso que todos los días me van a encontrar trabajando, pero bueno, los dirigentes decidieron que no siguiera y más allá de que me duele, encuentro justificada esa determinación, el rendimiento no era el mejor y encuentro ahí la razón. En lo personal me voy muy bien de Ferro, acordé mi desvinculación en buenos términos y los dirigentes no pusieron ninguna contra en el aspecto económico, mostraron la mejor predisposición. Ahora tendré que encontrarme con las restantes comisiones del fútbol menor para definir”, señaló Leguizamón en diálogo telefónico con ABC.