El damnificado por el robo de los herbicidas fue una vez más el productor Julio Moyano, quien posee un campo ubicado a unos 5 kilómetros al sur de la localidad y ya es la tercera vez que ingresan a su propiedad en los últimos tiempos.
En este caso los autores del hecho ingresaron a la propiedad rural entre la noche del martes y la madrugada del miércoles tras forzar el candado de la tranquera. Una vez en el lugar se dirigieron al galpón, donde previo violentar la cerradura, se alzaron con 27 bidones de herbicida, por un monto estimado de 15 mil pesos y un tractor de cortar el césped.
El comisario Gustavo Martínez informó que los sujetos ingresaron también a la vivienda rural y luego de violentar la puerta del inmueble, originaron un gran desorden en busca de algún objeto de valor y se llevaron un recado completo.
En la mañana del miércoles, efectivos de la comisaría de Parera junto a personal de la División Criminalística y Abigeatos de General Pico se apersonaron en el campo de Moyano para levantar huellas y rastros que permitan esclarecer el ilícito.
Por el hecho se inició una causa judicial caratulada “robo calificado” que fue girada al Juzgado 3 de General Pico a cargo de Carlos Pellegrino. La policía de Parera indicó que por el momento no hay detenidos y señaló que se está trabajando en conjunto con las dependencias de Rancul e Ingeniero Luiggi para identificar a los responsables.
ROBOS REITERADOS
Lo cierto es que el campo ubicado en cercanías de Parera ya había sido visitado meses atrás en reiteradas oportunidades. En uno de los ilícitos delincuentes se habían llevado una carabina, una escopeta y algunos cuchillos que se encontraban en la casa.
Por ese hecho la policía de Rancul había detenido a un joven de unos 30 años oriundo de esa localidad pero que temporalmente reside en Parera, quien meses más tarde fue liberado.
VAQUILLONA
Otro de los damnificados por el accionar delictivo fue el productor agropecuario Roberto Barrio, a quien le faenaron una vaquillona de unos 400 kilos de su campo ubicado a unos 7 kilómetros al norte de Parera.
No es la primera vez que Barrio sufre robos en su predio rural, dada la cercanía a la zona urbana. En otras oportunidades fue víctima del robo de lechones, chacinados y embutidos.