Por Gladys Sago - Se informó desde el municipio, que el jueves 16 del corriente se incineraron productos decomisados en operativos bromatológicos. A las 10:20, el Área de Control e Inspecciones de la Municipalidad de Realicó, bajo la supervisión de la inspectora de Bromatología, Eliana Sabina Demarchi, procedió a la incineración de mercaderías decomisadas los pasados días 9 y 14 de febrero.
Los productos eran ciento cuarenta y un (141) salamines marca “El Fortín", correspondientes a un vendero ambulante oriundo de la cordobesa de Huinca Renancó y al resultado de la inspección al “Autoservicio Ambrogio” donde se incautaron veinte pollos marca “Sierra Sur”,debido a que se constató pérdida de cadena de frío, entre otras mercaderías como fideos frescos, alfajores, caldos, tostadas, galletitas, budines, chizitos, y duraznos al natural.En ambos casos se realizó el acta de la correspondiente contravención.
Resulta auspicioso para la población que el intendente le haya dado impulso al area de Bromatología. Si como manifestó su titular Fernando Rezza, los operativos tendran continuidad, el sentido gubernativo cobra otro vuelo, porque gestionar implica respaldar con acciones concretas las necesidades primordiales de los ciudadanos, en especial lo relativo a la salud y al cuidado del medio ambiente; no solamente lo relacionado con la obra pública, que como “pesa” por tanto cemento, ladrillo, cal y arena, aparece con mayor contundencia en las informaciones con las fotos respectivas.
Lo inasible, tambien compete a la función. Como lo ético. Ese respeto que se le debe profesar a todos los vecinos sin distinción, que en este caso puntual de dar a conocer los controles y las sanciones, conlleva darle estado público a los nombres de todos los implicados en situaciones semejantes y no omitir a quien es conflictivo. Creer que porque no se dicen algunos nombres y apellidos, o porque algunas circunstancias obligan(en pos de la buena convivencia) a callarse sobre las falencias en habilitaciones comerciales-por ejemplo- se ignora la infracción, es pecar de ingenuos.
Esa conducta dual se puede advertir en varias instituciones intermedias, donde en lugar de basar las decisiones conjuntas en los respectivos estatutos, algunos de los que integran las respectivas comisiones directivas,actúan en el ámbito institucional como lo hacen en su vida particular y marcan una impronta negativa que, cuando ingresan nuevos miembros los arrastra en esa tónica con actitudes impensadas en ciertos casos. Mucho tiene que ver la ignorancia respecto a los objetivos de cada entidad y a la historia que se trae de años. Pero un alto porcentaje se encuadra en un regodeo en el pequeño espacio de poder que supone pertenecer a un núcleo de decisión.
Cuando las metas que se proponen son honestas, porque propenden al bien comun, no debería existir ninguna traba que haga cejar en el empeño. Hay suficientes leyes nacionales y provinciales y ordenanzas que respaldan esas medidas. Claro, que quien cumple una función pública o institucional, debe estar preparado para esgrimir los argumentos que le permitan sostener sus acciones, sin que las lógicas presiones amistosas o políticas lo saque de la senda impuesta.
Tal vez, en el momento de actuar, no se tenga conciencia de cuanto bien para la comunidad representa cumplir con esa misión social de tanta significancia como es
ocupar un lugar en la función pública o ser miembro de una entidad y mantener la coherencia suficiente para llegar al final del cometido con la satisfacción del deber (el íntimo deber)cumplido.
Los pueblos perviven a traves de sus instituciones; que son su medio para expandir inquietudes, compartirlas, disfrutar y cumplir con el milenario rol gregario del ser humano, ese que lo lleva a vivir en sociedad con códigos y relaciones pre establecidas. Por eso, tampoco se debería olvidar el buen ejemplo.
Si se recuerda el antiguo precepto de”mente sana en cuerpo sano”,detectar productos que podrian afectar la salud de las personas y decomisarlos,debería tener su correlato en despejar las preocupaciones de los numerosos vecinos y vecinas que aman de verdad, desde el fondo de su corazón, a este Realicó un tanto complicado al que quieren verlo hermoseado, con su patrimonio histórico palpable, capaz de recordar que hubo una vida pueblerina intensa que apuntala desde los recuerdos y desde los hechos comprobables tantos sueños, tantas obras, tantas ideas y tantos emprendimientos que hoy pueden ser factibles porque se construyeron esos cimientos con anterioridad.
Ya se convirtió en una suerte de letanía proponer que cada aniversario de la localidad se apueste-en tiempos de tanta timba-al reencuentro, a cuidar unos de otros y de los bienes comunes. Parece en vano. Pero se atisba un resurgir de nuevas intenciones que se suman a la vida institucional, tanto de la comuna como de las intermedias. Si cada paso que se da, logra ser afianzado; si cada propuesta o normativa puede ser respetada; si cada investidura se honra mas alla de los yerros; se podrá agregar al implícito monolito de los años una nueva placa. La que diga que la meta de este pueblo, de Realicò esta encaminada, porque”se hace camino al andar”.