De esta manera, Walter -hermano de Marcelo Tomaselli- le dijo a Carla que se alejara de él. Sostuvo que la relación entre ellos“era una obsesión, de los dos”. También reveló que su madre vio el momento en que la apuñaló en la garganta.
Marcelo Tomaselli asesinó a su pareja Carla Figueroa le madrugada de este sábado. Fue el final de un caso policial y judicial: eran pareja (tenían un hijo), se peelaron y él la violó. Después, ella lo perdonó, se casaron por civil y con la figura juidicial del avenimiento (que un tribunal rechazó primero y otro aceptó) el quedó en libertad. Salío de la cárcel el 2 de diciembre pasado y una semana después la mató a puñaladas.
La relación de Marcelo Tomaselli (26) y Carla (19) estuvo atravesada por la violencia. Se conocieron cuando él tenía 19. A los pocos meses se fueron a vivir juntos. “No era amor, era obsesión”, dijo Walter. “De él hacia ella y de ella a él”, aclaró.
Hacía dos años y medio habían tenido un bebé, Valentín. Pero, en el medio, hubo hechos, conflictos, idas y venidas. Los dos, Marcelo y Carla, cargaban con historias de vida pesadas. El padecía varias adicciones desde la adolescencia. A los 19 años tuvo un intento de suicidio, que repitió hace unos años, cuando Carla amagó con dejarlo por otra relación.
Ella se quedó huérfana de madre a los 8 meses, cuando su padre asesinó a su mamá: desde entonces su única familia es la abuela materna. Marcelo hacía changas como albañil y trabajos de pintura con un cuñado de ella. Carla trabajaba en un maxikiosco. “Ella se ponía mucho las pilas”, contó Walter, su cuñado.
En marzo pasado, la pareja se rompió. Carla se fue a vivir con su abuela y se llevó a su hijo. El 14 de abril, Marcelo la fue a buscar al trabajo, en la calle 33 y 36 del barrio Ranqueles, y se la llevó bajo amenazas con un cuchillo. En las afueras de Pico, la violó. Ella hizo la denuncia. El atacante nunca negó el hecho y la violación se comprobó con los análisis de ADN, los golpes que presentaba Carla y el cuchillo, que se encontró en el canal de desagüe donde fue el ataque.
Mientras se realizaba la instrucción del juicio, Carla empezó a visitarlo en la cárcel casi a diario. También le pidió a su abogado, Raúl Quiroga, y al abogado de Marcelo, Armando Agüero, que la ayudaran a sacarlo de la cárcel. Les dijo que quería retomar la relación. Allí surgió la posibilidad de aplicar la figura del avenimiento, un perdón de la víctima que extingue la acción penal.
El 4 de octubre, la Cámara del Crimen de Pico rechazó el avenimiento. Pero el 28 de octubre, la pareja se casó por civil y unos días después el Tribunal de Impugnación Penal otorgó el avenimiento en un fallo dividido de dos a uno. La fiscal Ivana Hernández se opuso: prometió apelar el fallo para que se anulara el casamiento y que el violador volviera a la cárcel. Pero no tuvo tiempo para hacerlo. Marcelo Tomaselli quedó en libertad hace una semana. “Yo hablé con Carla. Le dije que me parecía bien que lo ayudara. Pero que se alejara de él”, aseguró Walter.
“Carla se re portaba. Trabajaba, lo alejaba de las drogas a mi hermano”, dijo Walter, y confesó: “Iba a terminar mal, mi hermano estaba perdido. Y ella en los últimos tiempos había empezado a visitar la tumba de su madre. Fijate, se repitió la historia”.
Walter habla mientras mira las fotos en la computadora de la casa de su madre en el barrio Indios Ranqueles de General Pico, el lugar del crimen. Y lee el diario que tenían Marcelo y Carla. “Escribía una hoja cada uno. Y el otro le contestaba”, cuenta. “Hablaban de Dios, pero en una forma mala”, confiesa.
Dijo que cuando iba a a salir su hermano le pidieron a Carla que se alejara. “Le dije, en una forma grotesca, que ella tenia asegurado el cajón si el salía. Porque ya lo había intentado una vez. No estaban bien en el último tiempo. No disfrutaban. Discutían”. Habla de los meses previos a la violación, cuando el ingresó a la cárcel.
Walter relató que su madre presenció el asesinato de Carla. "Vio todo mi mamá. Se levantó a los gritos. Buscó ayuda con los vecinos. Y vio cuando Marcelo degollaba a Carla. El nene estaba ahí", contó. Además cuando se entregó su hermano a la Policía, él estaba presente. "Estaba fumando un cigarrillo, con el nene en brazos y la mirada perdida", relató.