Comencemos diciendo que Reynaldo Sietecase es rosarino. Poeta, narrador y periodista. Que trabaja en radio, televisión y gráfica.
Fue editor de la revista Veintitrés y columnista de los programas de tevé Detrás de las Noticias y Día D, ambos conducidos por Jorge Lanata.
En la actualidad está a cargo del programa Mañana es tarde que se emite por Radio del Plata.
En televisión, condujo los programas Lado Salvaje (América 24) y 3 Poderes (América) junto a Maximiliano Montenegro y Gerardo Rozín.
Entre otros reconocimientos por su actividad periodística recibió en el año 2005 el Premio Martín Fierro del interior a la mejor labor periodística en radio. En el año 2006 el Premio Martín Fierro a la mejor labor periodística en radio. En los años 2006 y 2008, su programa Lado Salvaje fue distinguido con el Martín Fierro al mejor periodístico de la televisión por cable.
En los años 2008 y 2009, recibe el Premio Eter a la mejor labor periodística en radio.
Además de ser autor de numerosos e interesantes libros como "El viajero que huye", "Y las cárceles vuelan", "Cierta curiosidad por las tetas", "Instrucciones para la noche de bodas", "Un crimen argentino" y "Pendejos".
Fue protagonista de un repudiable hecho de censura en el canal América luego de una nota a uno de los propietarios del mismo, el político Francisco De Narváez.
Sietecase, atiende desde Capital Federal a LA REFORMA para dialogar extensamente sobre el periodismo, sus excesos y virtudes.
El rosarino es muy crítico con el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), porque según dice en la charla, "FOPEA no es una organización representativa del periodismo argentino, mas de la mitad de sus miembros pertenecen al diario Clarín, en el último año o año y medio se fueron 30 o 40 periodistas, los que quedaban mas o menos independientes se fueron, FOPEA se convirtió en una organización de control de los supuestos excesos de los medios públicos, nunca levanta un dedo cuando hay injusticias o actos de discrimación y censura en los medios privados, en definitiva FOPEA es poco serio, muchachos empecemos a decirlo como es".
Aún así, refiriéndose a la denuncia de agresión efectuada por Jorge Lanata en un congreso que FOPEA realizaba en Palermo, sostiene ""condeno tajantemente la agresión, así hubiese sido mínima, sobre Jorge Lanata en Palermo, fundamentalmente porque es muy grave que alguien no pueda decir lo que piensa, es gravísimo. Yo tengo una mirada del país totalmente diferente a la de Jorge hace ya tiempo, pero eso no me inhibe a defender el derecho de Lanata a decir lo que se le de la gana. Porque así funciona la democracia".
L.R: ¿Cómo ve al periodismo actualmente?
- Yo veo con bastante preocupación que la pelea entre el Gobierno y los grandes grupos de medios en la Argentina, haya dejado como gran saldo la degradación de los productos periodísticos, me alarma eso.
La gente sabrá apreciar quien sigue haciendo periodismo y quien subyuga sus intereses periodísticos reales, en cuanto a contar lo que pasa y quien tiene intereses políticos-ideológicos o, peor, realiza lobbys periodísticos para empresarios o políticos determinados. Me da la sensación que el principal perjudicado en esta pelea es quien recibe la información. Citando a Arturo Pérez Reverte, que fue corresponsal de guerra, me dijo alguna vez que en una guerra, la principal víctima es la verdad y me parece que algo así pasa hoy con la información.
L.R: Pero algo interesante está pasando y tiene que ver con que la gente puede comenzar a distinguir las operaciones de prensa. Antes no se lo cuestionaba al periodismo o a algunos periodistas.
- Puede ser. Pero la información está muy contaminada, entonces todo hay que tomarlo con pinzas. Y es tan sospechoso aquel que no critica nunca, como el que critica siempre. Lo mismo con los medios. Ningún gobierno hace todas las cosas bien, ni está exento de cometer errores o tener actos de corrupción, ni el peor gobierno está exento de hacer cosas buenas. La realidad no es en blanco y en negro, hay matices. El periodismo es un factor de control, pero no solo de los gobiernos, de lo público, sino también de los factores económicos. Muchos piensan que deben ser fiscales de la política y no se dan cuenta, o sí, que los factores económicos tienen tanto o mas poder que los gobiernos.
L.R: Porque además siempre se habla del poder de presión o censura de los gobiernos, lo que es cierto y significante, pero esos mismos periodistas poco hablan del poder de presión y censura de anunciantes o empresas periodísticas, de sectores privados.
- Por supuesto. Son los que terminan modelando la información a esos requerimientos. Una de las peleas grandes es por la propia agenda periodística de cada programa. Si pasa el armado del programa por la agencia gerencial o los dueños de los medios, estamos laburando mal. Esto implica roces, discusiones, debate. Pero hay colegas que se convierten en simplemente espadachines críticos de un gobierno determinado o en operadores de intereses económicos para las empresas para las que trabajan.
L.R: ¿Cómo analizás la victoria con el 54% del gobierno nacional?
- Algo básico es que un gobierno tan fortalecido, merece mas controles de la prensa, ahora una cosa es monitorearlo y otra es tomarlo como un puching-ball, son dos cosas diferentes. Una cosa es el periodismo crítico y otra el periodismo haciendo lobby para cambiar un Ministro, o haciendo favores políticos o presionando para conseguir obras o prebendas.
L.R: ¿Y que te pareció, en líneas generales, el análisis periodístico de esa victoria?
- Pasa que hay muchos periodistas que, como decía Jauretche, quieren amoldar la cabeza al sombrero. La realidad es una. Veo muchos periodistas enojados, me sorprende escuchar o ver periodistas enojados. Es raro, escriben enojados, hablan enojados con la realidad y eso hace equivocarse en el análisis, porque vos terminás hablando o escribiendo sobre lo que querés que pase, no sobre lo que está pasando.
Pero además el triunfo del gobierno fue tan amplio, que simplificarlo con que ganaron en algunos sectores sociales mas bajos, como he escuchado o leído, perforó todas las capas sociales, es un fenómeno mucho mas amplio como para simplificarlo así, que se ganó por subsidios y el sector de la clase media también lo votó. Pero el gobierno deberá saber que no es dueño de los votos.
L.R: Pero comenzaron algunos movimientos que traen viejos recuerdos, en los medios. ¿No te parece?
- Y yo estoy viendo con preocupación, por ejemplo, una tremenda presión del mercado cambiario y una tremenda presión sindical. Lo que pasó esta semana parecía algo de lo que había sucedido con el gobierno de De la Rúa. Las advertencias del sindicalismo diciendo que iba a sacar la gente a la calle, para pedir por la reducción del mínimo no imponible, de parte de los sindicatos ricos, es de una demencia total. Como si hubiesen cerrado fábricas o despedido empleados y eso no pasó. Hay que estar atentos con estas operaciones.