Ocurrió cuando iban 34 minutos de la segunda etapa del clásico entre el local Indep. de Ranqueles y Talleres de Huinca Renancó. Se desató un violento episodio tras que el arbitro del partido, Gabriel Luna, cobró un penal a favor del local que ganaba por dos a cero. Un jugador cayó desvanecido tras recibir un salvaje puñetazo.
Los disturbios se iniciaron tras un golpe que recibió el numero 5 de Ranqueles, Emilio Mercado, después Ezequiel Avila (Talleres) fue agredido por Lisandro Chiapello quien le aplicó un violento golpe en el rostro lo que le hizo perder el conocimiento y Avila debió ser atendido por profesionales médicos.
El salvaje episodio llevó al arbitro a tomar la decisión de suspender el encuentro y habría 7 jugadores informados, cuatro de Talleres y tres de Ranqueles. El hecho convulsionó el ambiente futbolístico de la región y otra vez sembró preocupación en la dirigencia.