Se trata del intendente municipal Héctor Laborde, de la localidad de Vicuña Mackenna, quien dispondrá de dinero de su bolsillo para adquirir el terreno en el cual se construirá la primera estación de rebaje del gasoducto sur-sur.
Así lo confirmó el propio mandatario al diario Puntal, quien explicó que en principio el terreno de 50 por 50 metros iba a ser donado por su propietario para la ejecución de la obra. Pero luego desde el Gobierno provincial se solicitó que el lugar tuviera mayores dimensiones, tras lo cual el dueño se negó a ceder más de sus tierras.
“El terreno que se había hablado era de 50x50 pero cuando la Provincia nos solicitó que fuera de 120x50 metros, decidí por mi cuenta acordar el pago”. Lo importante de la decisión es que Laborde dispondrá de los fondos de su capital privado, y sin comprometer la economía municipal afirmó el diario riocuartense.
El monto que requeriría esta inversión es de alrededor de 10 mil dólares.
El intendente fundamentó su decisión señalando que lo hace para evitar dilaciones en el proceso de ejecución de este proyecto tan esperado por los pueblos del sur cordobés.
El mismo arrancará en Malena, donde se ubicará la planta reductora en el terreno que adquirirá el intendente Laborde, y luego llevará el servicio a las localidades de Tosquita, Vicuña Mackenna, Washington, La Cautiva, Villa Sarmiento, Del Campillo, De la Serna, Villa Valeria, Nicolás Bruzzone, Mattaldi, Jovita, San Joaquín, Serrano, Huinca Renancó, Villa Huidobro, Ranqueles, Pincén, Italó, Onagoity y Buchardo.
La obra, financiada con fondos del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil, fue anunciada en reiteradas oportunidades por Schiaretti como una inversión histórica de la administración provincial.
EJEMPLOS
Según se destaca además, no es la primera vez que el intendente de Vicuña Mackenna realiza aportes de fondos propios.
El año pasado, y ante la necesidad de que se finalizaran las obras de construcción de las viviendas del Plan Federal 1, aportó 100 mil pesos para cubrir el desfasaje entre el presupuesto aportado por la Nación para estas casas y el aumento que sufrieron los costos de la obra.
Con ello, más el aporte de otros recursos municipales, pudieron terminarse las 16 unidades restantes.